¿A seguir en los cenáculos cerrados de los niños de papá, hemos de reconocer que hoy en día tan ¿tan? concienciados, ¿concienciados?
Desde luego no caminó nunca por la vereda que mató de hambre-suicidio a los Vallejo o de suicidio-hambre a las Pizarnik.
Los pocos verdaderos representantes poéticos que hay en eso que llaman poesía, nunca estuvieron, por más que lo intentaran, metidos en ese mundo imbécil que les mató de hambre o de suicidio.
Sólo veo a los mismos en lo mismo: Intentando que el rokanrold, pop, mundo de la música y sus múltiples ingresos, o mundo de la bohemia y sus muchos chanchullos que llevan a tantos a millonarios y a muchísimos más a retirarse y los pocos con dignidad a morirse de hambre, les done un sitio; que un Sabina cualquiera les cante, un Serrat de cualquier hora, o llevarse al Sabina y al Serrat al huerto de su profesional estatus, si es que puede llamarse profesión a algo que no tiene porvenir económico ni laboral establecido en sociedad ninguna, para así, llevándoselos, promocionarse: que caiga algún libro poético desconocido en las cuentas de resultados de lo vendido, además de los sabínicos (agradézcame Sabina colocarle de ejemplo) que esos por descontado.
¿La poesía puede entrar a competir dentro del mundo laboral como una profesión cual cualquier otra? No es de risa incluso que nos tengamos que formular esta pregunta en nuestras democráticas sociedades.
O: ¿La poesía puede ser considerada una profesión cual cualquier otra, sabido qué es profesional en nuestro mundo: importarle un pimiento lo otro, aquello que llamaba Ortega y Gasset la ignorancia del especialista?
Cuando la verdadera poesía es aquella única parcela que guarda lo que se ha dado en llamar "carácter renacentista", o en la antigüedad se denominó filosofía: estar interesado en todo, pero no sólo conocimientos, cuando sentimientos sobre todo.
¿A la poesía le interesa otra cosa hoy día que mirarse el ombligo de especializarse, pasar al rango de ser alguien, contar en un cenáculo más o menos marginado, más o menos vividor de las rentas de las subvenciones o las herencias paternales que luego se llaman "ingresos que ellos mismos, los participantes en esos cenáculos, consiguieron de ejercer en cualesquier otros menesteres adicionales", con la suficiente caradura, cuando todos sabemos en qué jueguecitos u ongs participaron para disimular su tiempo, a qué escala universitaria se les creó un aula para apoyar su currículum, a qué rango de la diplomacia se les concediese una embajada o un consulado, o empleo en alguno de los mismos, cuando no de correctores enchufados en editoriales, de despachito de consejero sin mucha responsabilidad que la de trincar sobre en las dependencias de cualquier Banca, esas entidades privadas que luego por las crisis sabemos que existen gracias al dinero de todos que a ellos sí se les regala para que sigan ejerciendo su oficio de vivir del cuento, ¡o de la usura!?
A eso aspiró siempre la poesía, lo llamado así, menos cuantos fueron sacrificados por hambre suicidio marginación. Aquellos desgraciados, entre los que me incluyo, que sabemos lo que Cristo mismo supo de la Palabra: Ser ella, la Verdad, el Espíritu que representa, lo más poderoso de todo. Pues no hay nada oculto, ninguna mierda, que algún día no quede con su feo culo al aire por más que ahora lo llamemos cara... o poesía.
La araña de Pizarnik - Borges (Clic en el título para ver este precioso descubrimiento del año 2003 en el diario "Libreta chatarra" como lo llama su autor)
-
(Me traigo de allí este comentario que hago en la entrada enlazada en el
título):
Hasta Borges debió quedar extasiado, si llegó hasta él lo que contenía el...
Hace 2 días



































